18 de noviembre de 2013

Cuarto

4.


Atajar un penal con la cara.



                 La técnica para atajar un penal con la cara se encuentra prácticamente extinta en los tiempos que corren. La que fuera la mejor manera de detener un disparo de pena máxima en los tiempos de antaño ya ha quedado casi en desuso. Se podría decir que la razón es simple, bien porque los mayores exponentes de tan maravillosa elegancia están todos muertos o simplemente porque los pocos que la saben poner en práctica de manera brillante ya no desean enseñarla para conservar ese récord. Lo cierto es que una estadística muy de nuestros tiempos, con un resultado brutal, dice que uno de cada cien mil penales se atajan con la cara cuando hace cincuenta años era todo lo contrario, aunque no de manera literal.
          Ante tal terrorífico número, se han enviado varios noteros a recorrer los distintos entrenamientos de los clubes y consultados varios legendarios arqueros sobre la técnica del carazo, ninguno quiso jugarse mucho en su opinión, salvo el "ruso" Norberto Verea que argumentó que para él ha quedado fuera de práctica por el riesgo que conllevaba tal esfuerzo, por esto de que es sabido que de cada diez penales ocho llevaban rotura de tabique o desviación del mismo. El "ruso", que no quiso revelar la fuente de quién le habría enseñado en sus comienzos la increíble hazaña de intentar detener un remate con la nariz y los pómulos, también dejo entrever lo que sería la posible pérdida de la belleza si se dejarán de ver atajadas de tal envergadura, como las de antes, en el futbol actual y recordó, también, lo furiosos que se pusieron los guardametas de la vieja guardia cuando la televisión filtró, sin pensar en ningún tipo de repercusión negativa, hace unos años, un terrible paradón de cara que le propinó el "mono" Burgos a Luis Figo en el derby de la capital española. La Asociación Mundial de Atajadores de Penaltys con la Jeta (AMAPJ), sigla casi inpronunciable, le ganó un juicio a la televisión española y los obligó también a retirar tales imágenes de todas las redes sociales dado que argumentaban que no habían dado el permiso pertinente para su difusión.
Un corresponsal muy bien preparado de nuestra empresa habría obtenido hace cuatro días la única declaración de un arquero prestigioso que contaría paso por paso la tan buscada técnica. Hace dos días que tanto la polícia local como investigadores extranjeros y privados estarían buscando la cinta con dicho material, y, si se puede, también después encontrar al notero.

Las imágenes exclusivas del penal de Burgos se autodestruirán en 16 minutos.

el penal del "mono" Burgos

11 de noviembre de 2013

El de atrás del segundo

3.


Sorprender con un pedo catapulta.



        El famoso pedo catapulta, mal llamado en reiteradas ocasiones "pedo bucle", consiste lisa y llanamente en atrapar el gas morboso un segundo después de ser expropiado del cuerpo, mientras se cierra el puño detrás de él y arrojarlo rápidamente (se recomienda que no sean más de tres segundos porque es altamente volátil) delante de la nariz de un desprevenido interlocutor, pero sin mediar palabra alguna.
Se recomienda siempre que para el efecto sea total, el agraciado no sea un total desconocido y mucho menos de un porte mayúsculo para evitar lastimaduras. También se recomienda no estar con un cachito de diarrea porque dejaría de ser un pedo catapulta para convertirse en un balde de pintura, cuestión que charlaremos quizás en alguna otra entrega.



Próxima Entrega.

4.

Atajar un penal con la jeta.