3.
Sorprender con un pedo catapulta.
El famoso pedo catapulta, mal llamado en reiteradas ocasiones "pedo bucle", consiste lisa y llanamente en atrapar el gas morboso un segundo después de ser expropiado del cuerpo, mientras se cierra el puño detrás de él y arrojarlo rápidamente (se recomienda que no sean más de tres segundos porque es altamente volátil) delante de la nariz de un desprevenido interlocutor, pero sin mediar palabra alguna.
Se recomienda siempre que para el efecto sea total, el agraciado no sea un total desconocido y mucho menos de un porte mayúsculo para evitar lastimaduras. También se recomienda no estar con un cachito de diarrea porque dejaría de ser un pedo catapulta para convertirse en un balde de pintura, cuestión que charlaremos quizás en alguna otra entrega.
Próxima Entrega.
No hay comentarios:
Publicar un comentario